◄Yɑ єsтá ɑl ɑcɘchø►


(música de fondo)


Me encuentro en el limbo, aun estoy a gusto, pero es cuestión de tiempo.
La crudeza de la realidad sigue difusa tras el velo de la intravenosa, pero pronto se desvanecerá...
Los escalofríos son inminentes, los sudores fríos empiezan a lubrificar los malos pensamientos, cada poro de mi piel supura toxinas lenta y desconsideradamente.
En este punto tengo tanto miedo de lo que me espera que mi conciencia consigue convencerme de que no volverá a ocurrir, de que no puedo volver a vivir esto una vez más, mi cuerpo no lo aguantaría.
Me tomo un par de valiums para que la caída no sea tan dura. Dios bendiga a la seguridad social y las amas de casa, gracias a ellas puedo tener una buena colección de analgésicos para ocasiones como ésta.
Intento distraerme pero ya no hay nada que hacer, lo tengo encima, tengo al puto mono subido a la chepa.
No deja de golpearme la cabeza, me retuerce todos y cada uno de los huesos que me sostienen. Lo que empezó como escalofríos se ha ido transformando en un temblor constante que hace que me castañeteen los dientes.
Las nauseas se acompasan con la respiración. A cada exhalación los músculos agarrotados se rompen en mil cristales desgarrando la piel, a cada espiración los espasmos hacen que el dolor se multiplique exponencialmente.
El corazón ha convertido las palpitaciones en explosiones que bombean metralla con cada latido desgarrando cada arteria.
Estoy tan incapacitado que no podría moverme ni para ir a buscar lo que más necesito en este momento.
Mi cuerpo es tan pesado que empiezo a hundirme en el suelo, sin poder hacer nada al respecto, solo observar como la realidad se aleja y como me fundo con mis peores pesadillas.

Dios, si estás ahí, mátame!
Mátame o mándame a un ángel vicioso a lomos de un caballo blanco para sacarme de éste puto infierno..

¡Haz algo, pero haz lo ya!

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