y cada día me gusta un poco más...

Yo tampoco sé qué más decir.
Cada día que pasa me resulta más hostil.
Nada de lo que pasa a mi alrededor me sorprende, ni me emociona.

Dejo arrastrarme por la mediocridad del tiempo y me voy erosionando como una puta piedra de río.

Me gustaría odiar mi vida, o la tuya... pero ni eso, he olvidado sentir.

Intento justificarme responsabilizando a las drogas de tal sensación, bueno... de tal ausencia de sensación, pero en realidad fue por eso que empecé con ellas, para sentir algo.. y fracasé, una vez más.

Y aquí me tienes, sin objetivos, sin motivaciones, sin nada que ganar ni que perder

...

Uy! espera...
Noto algo en el estomago... no son mariposas revoloteando pero casi... estoy sintiendo? será amor?

ohh... no... mierda...

Me he vuelto a cagar.

Autoretrete

Eyaculaciones de pensamientos precoces descarrilan produciendo el placentero caos del que últimamente me alimento.

Sigo siendo la percepción alterada de la que no me permito escapar.

La realidad es mentira, recuerdas?

Tac-Tic Tac-Tic

La cuenta atrás esta llegando a su fin, al principio.

Me despedazo para poder volver a ser uno, es mi único camino: el fracaso.

Me desato y reprimo todo impulso racional que me ahoga en este desguace de aspiraciones.

El hada del aburrimiento me ha vuelto a hacer su esclavo.

Control+Alt+Supr son las únicas teclas a las que puedo acceder

Por mucho que disfrace el entorno, la autentica naturaleza sigue ahí, latente, esperando el menor descuido, ansiosa por reaparecer.
La vuelta al mundo es inmediata

slow your dancing, darling please slow down

Soy el hijo no deseado de Don Ego y la Señorita Conciencia

˙˙˙ɐʇlǝnʌ ʎ ɐʇlǝnʌ ǝp

Apenas hace unas horas que he llegado, ésta vez ha sido por negocios. Fui a hablar con el Reverendo, actualmente es mi banquero pero el Reverendo es uno de los más grandes. Un tipo único, sin duda.
En mi estancia aproveché para saquear a un par de turistas, por nostalgia más que por necesidad.. y bueno... no estoy del todo oxidado.

Acelero el paso hacia casa porque los sudores son inminentes y el brazo me pide aguja. Mi anterior chute fue antes de subir al avión, por lo de tener un vuelo agradable y esas cosas.

Al llegar a casa me llevo una grata sorpresa, mi hijita a venido a verme, mi sanguijuela favorita me cuenta mil batallitas en las que ha estado metida, sus primeras hazañas...
Se está haciendo mayor... me rula los petas y a escondidas me astilla algún que otro gramo... pero que coño... es de la familia!

Al rato aparece mi pequeña furcia, la madre de mis hijos, la tipa que me quiere... que me quiere sablear todo el jaco que pueda.
Ahora hacía tiempo que no nos veíamos. La verdad es que está hecha una versión más escuálida y decadente de lo que recordaba. Es la puta carcasa de una persona enferma y desquiciada, drogopropulsada de un lugar a otro en busca de una nueva ingesta tóxica... pero en el fondo es de puta madre y compartimos algo más que sucias cucharillas.

Así que nos ponemos manos a la obra.

Incluso cuando me inyecto a destajo me doy cuenta de la triste realidad. El jaco me aburre. Nos aburre. Somos eskoria que odiamos nuestro entorno y solo sabemos ponernos hasta el culo de todo alimentando el delirio y la insatisfacción, fingiendo ser el centro del mundo mientras la puta realidad sucede en alguna parte. Por desgracia, no hay nada suficientemente interesante como para dejarlo... y aún que lo hubiera, la ausencia de voluntad hace que la adicción tome las riendas.
Así que disfrutemos de la subida que la bajada siempre está.

▪●Ƿɘяfɘcт▪Dдy●▪

Abro los ojos y la intensa luz me deslumbra.
Luz blanca, muy blanca.
Estoy tumbado sobre algodón y tengo a cuatro dulces ángeles blancos mirándome atentamente.
Las trompetas celestiales acompañan el momento.

El olor me abruma, olor a puro, a limpio, a estéril.

Los ángeles no dejan de revolotear a mi alrededor entre susurros y cuchicheos que no logro descifrar. De golpe una de esas criaturas divinas me inyecta algo que hace que aumente mi estado de ingravidez.

¡Este es puto cielo con el que he estado soñando durante tanto tiempo!

Un cosquilleo orgasmico recorre mi cuerpo, el contacto de sus manos palpando mi cuello hace que me corra una y otra vez... una y otra vez...
Una y otra vez.

De fondo se oye una voz grave muy difusa, debe ser Dios que viene a darme la bienvenida ¿Se apuntará a ésta bacanal? Joder... Dios debe tener acceso a la mejor mierda que exista.
Los ángeles se apartan para dejar paso al supremo. El cabrón viene con una jeringa cargada... Esto es un recibimiento como Dios manda!
Éste es el día más feliz de mi vida... o de muerte.. no sé..

Mi nuevo amigo busca una vía libre en mi brazo dándome golpecitos con la palma de la mano, y al tocarme, yo sigo con lo mío... una y otra vez...

El chute divino está en camino.

Mi ingravidez se desvanece, mis delicados angelitos mutan en bajitas cincuentonas de pelo teñido y dientes amarillentos embuchadas en bata y zuecos blancos.
Oigo al Dr. Todo Poderoso gritar: ¡Epinefrina! ¡Dije 5mg de epinefrina, no de morfina!

He sido expulsado del paraíso.
He vuelto al mundo.
Estoy en algún viejo hospital compartiendo habitación con un cadáver palpitante.
Menuda mierda de renacimiento...

мɘsтøy♦pøηıɘɳdø

Cuando tengo necesidad
voy de cabeza a pillar
de camino entro en el bar
venga beber, venga fumar

Llegado al poligano con rapidez
busco al camello con desespero
pues lo conozco desde la niñez
y bien sabe lo que quiero

Hoy hay cola en su antro
somos muchos los adeptos
vienen de las afueras y del centro
su mierda nos deja bien lerdos

La multitud lentamente se disuelve
mi turno ansioso espero
mucha gente es la que vuelve
mi camello los cuida con esmero

Lo que para él es un negocio
pues buen dinero y tiempo emplea
para nosotros es algo más que ocio
aunque la soledad nos espera

Ya me toca, ya me toca
que hable ni falta hace
poco me falta para echar la pota
esperando que el caballo me abrace

La dosis ya entró
el cielo he tocado
su dinero recibió
y yo ya voy chutado

Mestoy poniendo, mestoy poniendo
siempre que puedo voy corriendo
mestoy poniendo, mestoy poniendo
esté despierto o esté durmiendo

◄Yɑ єsтá ɑl ɑcɘchø►


(música de fondo)


Me encuentro en el limbo, aun estoy a gusto, pero es cuestión de tiempo.
La crudeza de la realidad sigue difusa tras el velo de la intravenosa, pero pronto se desvanecerá...
Los escalofríos son inminentes, los sudores fríos empiezan a lubrificar los malos pensamientos, cada poro de mi piel supura toxinas lenta y desconsideradamente.
En este punto tengo tanto miedo de lo que me espera que mi conciencia consigue convencerme de que no volverá a ocurrir, de que no puedo volver a vivir esto una vez más, mi cuerpo no lo aguantaría.
Me tomo un par de valiums para que la caída no sea tan dura. Dios bendiga a la seguridad social y las amas de casa, gracias a ellas puedo tener una buena colección de analgésicos para ocasiones como ésta.
Intento distraerme pero ya no hay nada que hacer, lo tengo encima, tengo al puto mono subido a la chepa.
No deja de golpearme la cabeza, me retuerce todos y cada uno de los huesos que me sostienen. Lo que empezó como escalofríos se ha ido transformando en un temblor constante que hace que me castañeteen los dientes.
Las nauseas se acompasan con la respiración. A cada exhalación los músculos agarrotados se rompen en mil cristales desgarrando la piel, a cada espiración los espasmos hacen que el dolor se multiplique exponencialmente.
El corazón ha convertido las palpitaciones en explosiones que bombean metralla con cada latido desgarrando cada arteria.
Estoy tan incapacitado que no podría moverme ni para ir a buscar lo que más necesito en este momento.
Mi cuerpo es tan pesado que empiezo a hundirme en el suelo, sin poder hacer nada al respecto, solo observar como la realidad se aleja y como me fundo con mis peores pesadillas.

Dios, si estás ahí, mátame!
Mátame o mándame a un ángel vicioso a lomos de un caballo blanco para sacarme de éste puto infierno..

¡Haz algo, pero haz lo ya!