Hoy ha sido un día de mierda.
Algunas veces había tanteado la opción del suicido pero nunca lo hice.
Seguramente crea que las deudas, el cargo de conciencia, un mal viaje o alguna mierda similar haya tenido algo que ver, pero se equivoca.
Insisto en que el suicidio nunca me convenció.
De todos modos ahora ya da igual, yo estoy muerto y probablemente mi cuerpo haya sido devorado por las ratas.
Obviamente si le escribo una carta es para decirle algo, esté atento.
Exijo que el dinero que tengo en el banco le sea facilitado a mi querida esposa.
La única persona que tiene acceso a dicha cuenta es un yonki buscado por la policía por varios robos, mi esposa les conducirá a él.
Lo ultimo que pido es que le dejen leer la carta al yonkimierda
Adiós, para siempre
-el Culebras-
D.E.P.
Trágica noticia.
El Culebras ha muerto. Ahorcado.
Me he quedado sin camello.
Hace un par de días unos picotas sedientos echaron su puerta abajo y allí se lo encontraron, le vaciaron los bolsillos, llamaron a una ambulancia y se largaron.
Hoy lo enterramos.
Estamos en el poligano, rodeados de escombros; presidiendo la ceremonia entre bidones encendidos y mirando hacia nosotros está el Reverendo, que ha hecho un descanso en sus vacaciones de pesca para la ocasión.
En frente, tumbado en una mesa, nuestro preciado Culebras, con no mucho peor aspecto del que tenía en vida.
A continuación la muchedumbre en la que me veo envuelto, dividida casi geometricamente por tipo de consumo...
Las jovencitas anfetaminicas en primera linea, seguidas de los ejecutivos farloperos y los punkis espitosos. En la siguiente fila los fumetas junto a las marujas antidepresivas y las viejas glorias heroinómanas.
Triposos, crakeros, comesetas, opiosos, ketaminicos, peyoteros, politoxicómanos... y hasta la chica de los analgésicos caducados...
Si te fijas bien puedes ver a familias enteras esparcidas por los subconjuntos.
Iniciada la ceremonia, el Reverendo emplea sus dotes lingüísticos y cada uno de nosotros le dedicamos nuestro mejor consumo al difunto.
Empiezan a circular papeles, espejitos, rulos, papelas, cucharillas y mecheros.
Y que se queme en el bolsillo al que guarde algo escondido
Pasan las horas y la gente se desvanece.
Los veteranos seguimos en pie y manteniendo cierta lucidez.
Somos menos de diez y nos miramos incómodamente esperando quedarnos a solas con el fiambre.
Todos hemos venido a lo mismo.
Yo ya no puedo esperar más, así que me alzo acaparando toda la atención y sembrando el nerviosismo entre los presentes.
Saco la navaja y avanzo hasta el cuerpo, lo abro en canal y anuncio -¡Los riñones y los pulmones son míos!-
Los demás se avalanchan, como hienas cocainómanas, despedazando los restos de nuestro querido Culebras.
Sus órganos llevan acumulando deliciosos residuos desde vete tú a saber cuando...
De la carroña venimos y en carroña nos convertimos.
y cada día me gusta un poco más...
Yo tampoco sé qué más decir.
Cada día que pasa me resulta más hostil.
Nada de lo que pasa a mi alrededor me sorprende, ni me emociona.
Dejo arrastrarme por la mediocridad del tiempo y me voy erosionando como una puta piedra de río.
Me gustaría odiar mi vida, o la tuya... pero ni eso, he olvidado sentir.
Intento justificarme responsabilizando a las drogas de tal sensación, bueno... de tal ausencia de sensación, pero en realidad fue por eso que empecé con ellas, para sentir algo.. y fracasé, una vez más.
Y aquí me tienes, sin objetivos, sin motivaciones, sin nada que ganar ni que perder
...
Uy! espera...
Noto algo en el estomago... no son mariposas revoloteando pero casi... estoy sintiendo? será amor?
ohh... no... mierda...
Me he vuelto a cagar.
Cada día que pasa me resulta más hostil.
Nada de lo que pasa a mi alrededor me sorprende, ni me emociona.
Dejo arrastrarme por la mediocridad del tiempo y me voy erosionando como una puta piedra de río.
Me gustaría odiar mi vida, o la tuya... pero ni eso, he olvidado sentir.
Intento justificarme responsabilizando a las drogas de tal sensación, bueno... de tal ausencia de sensación, pero en realidad fue por eso que empecé con ellas, para sentir algo.. y fracasé, una vez más.
Y aquí me tienes, sin objetivos, sin motivaciones, sin nada que ganar ni que perder
...
Uy! espera...
Noto algo en el estomago... no son mariposas revoloteando pero casi... estoy sintiendo? será amor?
ohh... no... mierda...
Me he vuelto a cagar.
Autoretrete
Eyaculaciones de pensamientos precoces descarrilan produciendo el placentero caos del que últimamente me alimento.
Sigo siendo la percepción alterada de la que no me permito escapar.
La realidad es mentira, recuerdas?
Tac-Tic Tac-Tic
La cuenta atrás esta llegando a su fin, al principio.
Me despedazo para poder volver a ser uno, es mi único camino: el fracaso.
Me desato y reprimo todo impulso racional que me ahoga en este desguace de aspiraciones.
El hada del aburrimiento me ha vuelto a hacer su esclavo.
Control+Alt+Supr son las únicas teclas a las que puedo acceder
Por mucho que disfrace el entorno, la autentica naturaleza sigue ahí, latente, esperando el menor descuido, ansiosa por reaparecer.
La vuelta al mundo es inmediata
slow your dancing, darling please slow down
Soy el hijo no deseado de Don Ego y la Señorita Conciencia
Sigo siendo la percepción alterada de la que no me permito escapar.
La realidad es mentira, recuerdas?
Tac-Tic Tac-Tic
La cuenta atrás esta llegando a su fin, al principio.
Me despedazo para poder volver a ser uno, es mi único camino: el fracaso.
Me desato y reprimo todo impulso racional que me ahoga en este desguace de aspiraciones.
El hada del aburrimiento me ha vuelto a hacer su esclavo.
Control+Alt+Supr son las únicas teclas a las que puedo acceder
Por mucho que disfrace el entorno, la autentica naturaleza sigue ahí, latente, esperando el menor descuido, ansiosa por reaparecer.
La vuelta al mundo es inmediata
slow your dancing, darling please slow down
Soy el hijo no deseado de Don Ego y la Señorita Conciencia
˙˙˙ɐʇlǝnʌ ʎ ɐʇlǝnʌ ǝp
Apenas hace unas horas que he llegado, ésta vez ha sido por negocios. Fui a hablar con el Reverendo, actualmente es mi banquero pero el Reverendo es uno de los más grandes. Un tipo único, sin duda.
En mi estancia aproveché para saquear a un par de turistas, por nostalgia más que por necesidad.. y bueno... no estoy del todo oxidado.
Acelero el paso hacia casa porque los sudores son inminentes y el brazo me pide aguja. Mi anterior chute fue antes de subir al avión, por lo de tener un vuelo agradable y esas cosas.
Al llegar a casa me llevo una grata sorpresa, mi hijita a venido a verme, mi sanguijuela favorita me cuenta mil batallitas en las que ha estado metida, sus primeras hazañas...
Se está haciendo mayor... me rula los petas y a escondidas me astilla algún que otro gramo... pero que coño... es de la familia!
Al rato aparece mi pequeña furcia, la madre de mis hijos, la tipa que me quiere... que me quiere sablear todo el jaco que pueda.
Ahora hacía tiempo que no nos veíamos. La verdad es que está hecha una versión más escuálida y decadente de lo que recordaba. Es la puta carcasa de una persona enferma y desquiciada, drogopropulsada de un lugar a otro en busca de una nueva ingesta tóxica... pero en el fondo es de puta madre y compartimos algo más que sucias cucharillas.
Así que nos ponemos manos a la obra.
Incluso cuando me inyecto a destajo me doy cuenta de la triste realidad. El jaco me aburre. Nos aburre. Somos eskoria que odiamos nuestro entorno y solo sabemos ponernos hasta el culo de todo alimentando el delirio y la insatisfacción, fingiendo ser el centro del mundo mientras la puta realidad sucede en alguna parte. Por desgracia, no hay nada suficientemente interesante como para dejarlo... y aún que lo hubiera, la ausencia de voluntad hace que la adicción tome las riendas.
Así que disfrutemos de la subida que la bajada siempre está.
En mi estancia aproveché para saquear a un par de turistas, por nostalgia más que por necesidad.. y bueno... no estoy del todo oxidado.
Acelero el paso hacia casa porque los sudores son inminentes y el brazo me pide aguja. Mi anterior chute fue antes de subir al avión, por lo de tener un vuelo agradable y esas cosas.
Al llegar a casa me llevo una grata sorpresa, mi hijita a venido a verme, mi sanguijuela favorita me cuenta mil batallitas en las que ha estado metida, sus primeras hazañas...
Se está haciendo mayor... me rula los petas y a escondidas me astilla algún que otro gramo... pero que coño... es de la familia!
Al rato aparece mi pequeña furcia, la madre de mis hijos, la tipa que me quiere... que me quiere sablear todo el jaco que pueda.
Ahora hacía tiempo que no nos veíamos. La verdad es que está hecha una versión más escuálida y decadente de lo que recordaba. Es la puta carcasa de una persona enferma y desquiciada, drogopropulsada de un lugar a otro en busca de una nueva ingesta tóxica... pero en el fondo es de puta madre y compartimos algo más que sucias cucharillas.
Así que nos ponemos manos a la obra.
Incluso cuando me inyecto a destajo me doy cuenta de la triste realidad. El jaco me aburre. Nos aburre. Somos eskoria que odiamos nuestro entorno y solo sabemos ponernos hasta el culo de todo alimentando el delirio y la insatisfacción, fingiendo ser el centro del mundo mientras la puta realidad sucede en alguna parte. Por desgracia, no hay nada suficientemente interesante como para dejarlo... y aún que lo hubiera, la ausencia de voluntad hace que la adicción tome las riendas.
Así que disfrutemos de la subida que la bajada siempre está.
▪●Ƿɘяfɘcт▪Dдy●▪
Abro los ojos y la intensa luz me deslumbra.
Luz blanca, muy blanca.
Estoy tumbado sobre algodón y tengo a cuatro dulces ángeles blancos mirándome atentamente.
Las trompetas celestiales acompañan el momento.
El olor me abruma, olor a puro, a limpio, a estéril.
Los ángeles no dejan de revolotear a mi alrededor entre susurros y cuchicheos que no logro descifrar. De golpe una de esas criaturas divinas me inyecta algo que hace que aumente mi estado de ingravidez.
¡Este es puto cielo con el que he estado soñando durante tanto tiempo!
Un cosquilleo orgasmico recorre mi cuerpo, el contacto de sus manos palpando mi cuello hace que me corra una y otra vez... una y otra vez...
Una y otra vez.
De fondo se oye una voz grave muy difusa, debe ser Dios que viene a darme la bienvenida ¿Se apuntará a ésta bacanal? Joder... Dios debe tener acceso a la mejor mierda que exista.
Los ángeles se apartan para dejar paso al supremo. El cabrón viene con una jeringa cargada... Esto es un recibimiento como Dios manda!
Éste es el día más feliz de mi vida... o de muerte.. no sé..
Mi nuevo amigo busca una vía libre en mi brazo dándome golpecitos con la palma de la mano, y al tocarme, yo sigo con lo mío... una y otra vez...
El chute divino está en camino.
Mi ingravidez se desvanece, mis delicados angelitos mutan en bajitas cincuentonas de pelo teñido y dientes amarillentos embuchadas en bata y zuecos blancos.
Oigo al Dr. Todo Poderoso gritar: ¡Epinefrina! ¡Dije 5mg de epinefrina, no de morfina!
He sido expulsado del paraíso.
He vuelto al mundo.
Estoy en algún viejo hospital compartiendo habitación con un cadáver palpitante.
Menuda mierda de renacimiento...
Luz blanca, muy blanca.
Estoy tumbado sobre algodón y tengo a cuatro dulces ángeles blancos mirándome atentamente.
Las trompetas celestiales acompañan el momento.
El olor me abruma, olor a puro, a limpio, a estéril.
Los ángeles no dejan de revolotear a mi alrededor entre susurros y cuchicheos que no logro descifrar. De golpe una de esas criaturas divinas me inyecta algo que hace que aumente mi estado de ingravidez.
¡Este es puto cielo con el que he estado soñando durante tanto tiempo!
Un cosquilleo orgasmico recorre mi cuerpo, el contacto de sus manos palpando mi cuello hace que me corra una y otra vez... una y otra vez...
Una y otra vez.
De fondo se oye una voz grave muy difusa, debe ser Dios que viene a darme la bienvenida ¿Se apuntará a ésta bacanal? Joder... Dios debe tener acceso a la mejor mierda que exista.
Los ángeles se apartan para dejar paso al supremo. El cabrón viene con una jeringa cargada... Esto es un recibimiento como Dios manda!
Éste es el día más feliz de mi vida... o de muerte.. no sé..
Mi nuevo amigo busca una vía libre en mi brazo dándome golpecitos con la palma de la mano, y al tocarme, yo sigo con lo mío... una y otra vez...
El chute divino está en camino.
Mi ingravidez se desvanece, mis delicados angelitos mutan en bajitas cincuentonas de pelo teñido y dientes amarillentos embuchadas en bata y zuecos blancos.
Oigo al Dr. Todo Poderoso gritar: ¡Epinefrina! ¡Dije 5mg de epinefrina, no de morfina!
He sido expulsado del paraíso.
He vuelto al mundo.
Estoy en algún viejo hospital compartiendo habitación con un cadáver palpitante.
Menuda mierda de renacimiento...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
