FINAL: MONO

Su llanto aterrorizado pide socorro, como si alguien pudiera sacarle de ésta agonía.
Con las rodillas hundidas sobre el pecho hurgo en su interior buscando aquello que tanto anhelo, le voy arreando algún manotazo para que no quede inconsciente.
Al fin la encuentro, tengo su alma en mis manos. Su miedo me complace. La acaricio, la huelo, la lamo viciosamente... Su angustia me excita.
Se la extirpo violentamente desgarrando todo punto de unión con el cuerpo. Ahora ya solo es un pedazo de carne afligida y su esencia me pertenece, tan pura, tan impoluta, tan virginal...

Proyecto Jombre 2.0

-Buenos días... Mi nombre es Jokín y soy politoxicómano.
Quizá me recuerden de otras apariciones como: "Fingí querer desintoxicarme pero solo ansiaba gelatinas de metadona" o "Pasaba por aquí y entré a mendigar unas monedas" pero ésta vez va en serio, lo tengo decidido.
Me voy a quitar.
Y con vuestro apoyo conseguiré distinguirme de la lacra social a la que ahora pertenezco. Renaceré, dejando atrás la sanguijuela que soy, para convertirme en un individuo con valores y constructivo para ésta nuestra sociedad. Y no será fácil, y tendré tentaciones, pero vuestra presencia me dará las fuerzas para conseguirlo. Y por eso, desde ya, os lo agradezco eternamente y de todo corazón.

-Se..Señor.. ...esto es una guardería...

-Oh... mierda... bueno... y... esto... no tendréis por ahí... un poquito de... ya sabes, no?... no? nada? en serio? ...mmhhh... Pues vaya mierda de juventud! Así va el país! Esto es indignante!

De paseo


(música de fondo)



Me dirijo al bulevar del polígano en busca de alguna farmacia de guardia.
Nada más entrar me encuentro con la prestigiosa subasta de los pordioseros, vienen comerciantes de todos los poblados a vender objetos de altísima calidad, todos robados de primera mano, eso garantizado.

Enseguida veo que la tienda del tío Ricky está chapada. "Cerrado por defunción" pone el cartelito de la puerta... Joder! lo echaremos de menos, tenía los mejores materiales inflamables de toda la ciudad y los sábados por la noche impartía clases de cómo fabricar Napal. Que gran pérdida.

Al otro lado de la calle veo una escena que me conmueve, madres e hijas compartiendo una tradición. La experiencia de unas junto a la inocencia de las otras formando una simbiosis perfecta. ¡Qué espectáculo!
Y es que las furcias siempre consiguen arrancarme una lagrimilla...

Alrededor de los containers se amontona mucha gente, corren los billetes, los puñetazos y el alcohol. El olor a sangre y sudor es más fuerte que el que desprenden los mismos contenedores.
Pelea de mendigos, un clásico!
Apuesto un par de combates sin ganar nada y sigo con mi ronda.

El confesionario del Reverendo está cerrado, debe estar de pesca... o instruyendo a algún menor.

En el banco central de la plaza, hay un gran tipo de interés sentado. El Perico ofreciendo sus servicios de mercenario callejero con unos descuentos tentadores, pero hoy no tengo ganas de fiesta así que nos contamos las últimas batallitas entre litronas y desaparezco antes de que empiece a explicar (una vez más) como lo expulsaron injustamente del ejercito.

A lo lejos me parece ver la luz encendida de la farmacia y según me aproximo distingo la fogata rodeada de colchones piojosos y restos de sofá plagados de chinches.
Parece que hay un poco de cola así que cojo tanda y me siento a esperar impacientemente.
Le echo un ojo al nuevo farmacéutico, es un chaval joven, recién salido de la facultad, aunque parece manejar bien el negocio. Tengo la esperanza que le subministren los mismos laboratorios porque no tengo ganas de inyectarme genéricos de mierda.

Llega mi turno, le enseño la receta de mi brazo y me sirve sin decepcionarme.

Está anocheciendo y vuelvo a casa con un buen puesto. El cielo es naranja y el polígano sigue funcionando a mis espaldas.
Pronto volveré.

Cómo conocí a...

... el Reverendo banquero:
Delante de un vaso lleno y una botella vacía empecé a escuchar sus planes, parecian imposibles... pero ahora veo que son perfectos.
Por aquellas épocas aún no era banquero y, en realidad, nunca ha terminado el seminario, pero deja que los niños se acerquen a él y les enseña lo que es pecar.



... la chica de los analgésicos caducados:
Ella era jovencita, ruda y antisocial, eso me gustaba.
Me estuvo contando que los animales también tenían alma. Era posible, no lo dudaba, la pregunta era si la teníamos nosotros.
Pasamos días sin dormir con los ojos como búhos, eso me gustaba



...la jueza buscona:
Altas esferas de la sociedad
mezcladas con despojos como yo

Vino buscando romances
y tuve que decirle que no

Antes solía llamarme
pero la cosa se acabó



... la mujer sociópata:
Eramos muy jóvenes los dos, coincidimos en la fiesta de algún amigo en común, ella iba vestida de gala y yo con mi disfraz de hombre normal. La noche terminó con mucho alcohol y humo, en la comisaría, incendiándola.



... el señor innocente:
Llamas, barrotes, humos varios, entropía, allanamientos, paquetes de cerveza, Bill Callahan, pisos francos, valoraciones irracionales, viendo los sonidos, oyendo los colores, saboreando la mediocridad...
Después de cada coma me lo sigo encontrando.



... la maldita furcia:
Estaba tirado en algún descampado a las afueras de cualquier ciudad, ella me recogió, me acogió, me drogó y me folló.
Era la más puta de las yonkis y la más yonki de las putas... y lo sigue siendo, afortunadamente.

Plato combinado

Una mañana, frente al espejo, mirando a los ojos al tipo ese que se supone que eres tú, te das cuenta que has sido engullido por la ameba de la cotidianidad, que formas parte de esa gran masa de mierda que se autoproclama "gente normal".

Tu vida recorre la misma triste rutina día tras día. Pasas más horas haciendo algo que odias que pensando en lo que te gustaría hacer.

Desfogas tu ineptitud odiando al resto de la gente, encerrándote en un circulo cada vez más pequeño.

El menú del día anuncia falsedad e hipocresía.

Decides romper con eso, cambiar tus hábitos, aficiones, tus relaciones...
Al principio compras ropa nueva, compras música nueva, compras amistades nuevas, compras drogas nuevas...
Luego robas. Hay más riesgo, más emoción, más morbo... y sale gratis.
Al final acabas acudiendo a las terapias para adictos al sexo para follarte a sus miembros, te presentas a concursos de belleza para hamsters y te unes a las hermanitas de la caridad de Santa Ana.

Y lo único que consigues es asumir una nueva rutina... una y otra vez.

El menú del día anuncia frustración y decepción.

Y un día, frente al mismo espejo, mirando a ese mismo tipo demacrado por las agujas del reloj, veo en sus ojos un jodido destello.
Nada está en harmonia. La gente sólo abraza a ciegas lo que le se le pone delante: helados de mango, consumismo, pasear bajo la luna, comida natural, sexo en grupo, Nietzsche, Superman, Jesucristo, jerséis con capucha, escribir basura, yoga, ir al psicoanalista, biciclismo, nudismo, budismo, ángeles y demonios, bufandas para perros, sexo tántrico, el suicidio, las rimas chungas, la bebida, el juego, las drogas y las armas de fuego, adelgazar, el hipnotismo, las psicodelia, una tele grande que te cagas, y de repente todo ello se desvanece y se pierde.
La gente tiene que encontrar cosas que hacer mientras espera la muerte. Supongo que está bien poder elegir.
Yo ya hice mi elección.

El menú del día anuncia claridad y salvación.

...y me como ración doble.

añoro...


(música de fondo)


... en ninguna parte despertar
... esas palizas en el callejón de atrás
... delante de 2 copas mediollenas y la botella mediovacia, los planes para hacer alguna maldad
... el pikito de buenas noches que me solías preparar
... tener a alguien a quien odiar
... a la chica de los analgésicos caducados de reojo mirar
... oler a humo, sudor y gasolina después de ganar
... noches de pupilas dilatadas, resacas de mandíbulas desencajadas y vuelta a empezar
... distinguir la mediocridad de vuestros días sin mirar atrás
... antes que mi sombra siempre llegar
... pegar algún ladrido en la puerta de algún bar
... en el desguace del raciocinio hurgar por hurgar
... encabronarme con furcias y bastardos al azar
... las horas muertas fundido en el sofá
... perderme en el abismo entre el tic y el tac
... a ti
... a mi
... follando en cualquier portal

Natural Born Loser


(música de fondo)


Redención no es la palabra exacta pero es la primera que me viene a la cabeza.

Después de todo ya no hay nada nuevo. Siempre se repite la misma historia... una y otra vez.
El sol aparece y desaparece cegándome como al principio.

Combato a regañadientes con cada nueva máscara frente al espejo, desconociéndome en cada surco de mi reflejo.

Observo en 3a persona la particular lucha de la Señorita Conciencia y Don Ego. Los padres que nunca tuve vuelven a causar traumas familiares.

Últimamente me estoy aficionando al fracaso: rudo, puro, bruto...
Es la manera de transgredir las inexistentes expectativas, de superar la desintoxicación de raciocinio, de alumbrar el fondo sin pozo de apatía por el que asciendo.

Es como una gran autocomidadepolla en la que ni siento ni padezco.

Hay quien necesita triunfar para sentirse vivo, para diferenciarse del resto de monos, para reafirmar su existencia.
Yo soy un perdedor nato, así me distingo de los triunfadores, os observo por de debajo del hombro y escupo a contraviento.

A veces me aburro hasta a mi mismo...